“El aprendizaje y el desarrollo de competencias”
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje de ninguna manera es trivial, al contrario es un proceso muy complejo en el cual el hombre ha fundamentado su existencia y evolución.
El aprendizaje es producto de una evolución y afortunadamente no se detiene. El aprendiz ejecuta en todo momento un proceso de autoconstrucción en sí mismo, por lo tanto su evolución o progresos son difíciles de medir con un instrumento como el cuestionario. Cuando se busca la reproducción de conceptos o contenidos puede ser un instrumento apropiado, pero cuando se habla de aprendizaje de autoconstrucción, de modificación de estructuras cognitivas, psicológicas, valórales etc., un cuestionario no es lo adecuado porque no puede evaluar cambios estructurales en el individuo.
El hombre aprende cuando satisface una necesidad y siendo el aprendizaje un proceso complejo, implica utilizar recursos muy propios como: valores, actitudes, intereses, preferencias, actividad física, se ponen en juego un conjunto de operaciones afectivas, cognitivas, conductuales que se comprometen o se utilizan en el momento de actuar.
La adquisición de conocimientos y desarrollo de aprendizajes son producto de un proceso activo, participativo, integrador entre lo que posee el sujeto y lo que pone en acción al interactuar, con una situación problemática.
El aprendizaje y la comprensión se deben construir desde el comienzo, los conocimientos nuevos son resultado de la transformación adaptativa de los esquemas de acción. El aprendizaje existe justo cuando se organizan los esquemas. La nueva organización de esquemas no es algo que pueda permanecer de forma permanente, dando paso a la movilización de conocimientos y como consecuencia, se da la construcción de si mismo.
Entonces ¿Cómo medir esos cambios? De organización de esquemas y movilización de conocimientos. Sin duda alguna resulta muy complicado, sobre todo quererlo ejecutar desde un campo disciplinar con un instrumento que mide asimilación de contenidos, memorización, reproducción de los mismos. El aprendizaje es un proceso adaptativo.
Todo aprendizaje tiene un grado de significación para cada sujeto. Lo que es valido y valioso para el aprendiz, puede no ser trascendental para el docente.
Cuando digo nadie aprende lo que no quiere o le interesa, hay muchas cuestiones detrás. El docente asume el papel de mediador, de facilitador, en el PEA; pero, que sucede si al alumno, no le interesa aprender lo que el docente pretende que aprenda, entonces se pierde el objetivo de hacer significativo el aprendizaje, buscar la utilidad del mismo para el alumno, asumir que tiene intereses y preferencias, situar el mismo, puede ayudar a que el aprender se convierta en algo más productivo.
Dentro del análisis del aprendizaje se aborda el situar el aprendizaje, para favorecer el descubrimiento, por parte del estudiante, de su verdadero interés aprender. Considerar las zonas de desarrollo próximo del estudiante, implican un desafío a afrontar en la medida en que se sea capaz de situar el proceso enseñanza en la acción, si la acción moviliza conocimientos entonces no hay que dejar de lado la humanización que se debe dar a la educación para construir un mundo más acorde a lo que la sociedad necesita y no servir a intereses económicos o de particulares.
Es justo revalorar el papel de la escuela en el aspecto de humanizar para dar un nuevo sentido a la vida. Saber conocer y saber hacer, nos aporta el qué y el cómo, para saber convivir y saber ser, el docente el alumno y la sociedad ponen el extra.
El desarrollo de competencias atiende necesidades, es incluyente, cuando se aprende a trabajar en forma colaborativa, para educarse en tomar decisiones, lograr objetivos, propiciando un constante crecimiento del alumno y del docente.
“Aprender, debe ser útil para continuar la humanización” “Una educación ética e inteligente para servir, a la humanidad”
Me despido no sin antes agradecer su atención.
Reciban un fuerte abrazo
Margarita Valdez López.
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje de ninguna manera es trivial, al contrario es un proceso muy complejo en el cual el hombre ha fundamentado su existencia y evolución.
El aprendizaje es producto de una evolución y afortunadamente no se detiene. El aprendiz ejecuta en todo momento un proceso de autoconstrucción en sí mismo, por lo tanto su evolución o progresos son difíciles de medir con un instrumento como el cuestionario. Cuando se busca la reproducción de conceptos o contenidos puede ser un instrumento apropiado, pero cuando se habla de aprendizaje de autoconstrucción, de modificación de estructuras cognitivas, psicológicas, valórales etc., un cuestionario no es lo adecuado porque no puede evaluar cambios estructurales en el individuo.
El hombre aprende cuando satisface una necesidad y siendo el aprendizaje un proceso complejo, implica utilizar recursos muy propios como: valores, actitudes, intereses, preferencias, actividad física, se ponen en juego un conjunto de operaciones afectivas, cognitivas, conductuales que se comprometen o se utilizan en el momento de actuar.
La adquisición de conocimientos y desarrollo de aprendizajes son producto de un proceso activo, participativo, integrador entre lo que posee el sujeto y lo que pone en acción al interactuar, con una situación problemática.
El aprendizaje y la comprensión se deben construir desde el comienzo, los conocimientos nuevos son resultado de la transformación adaptativa de los esquemas de acción. El aprendizaje existe justo cuando se organizan los esquemas. La nueva organización de esquemas no es algo que pueda permanecer de forma permanente, dando paso a la movilización de conocimientos y como consecuencia, se da la construcción de si mismo.
Entonces ¿Cómo medir esos cambios? De organización de esquemas y movilización de conocimientos. Sin duda alguna resulta muy complicado, sobre todo quererlo ejecutar desde un campo disciplinar con un instrumento que mide asimilación de contenidos, memorización, reproducción de los mismos. El aprendizaje es un proceso adaptativo.
Todo aprendizaje tiene un grado de significación para cada sujeto. Lo que es valido y valioso para el aprendiz, puede no ser trascendental para el docente.
Cuando digo nadie aprende lo que no quiere o le interesa, hay muchas cuestiones detrás. El docente asume el papel de mediador, de facilitador, en el PEA; pero, que sucede si al alumno, no le interesa aprender lo que el docente pretende que aprenda, entonces se pierde el objetivo de hacer significativo el aprendizaje, buscar la utilidad del mismo para el alumno, asumir que tiene intereses y preferencias, situar el mismo, puede ayudar a que el aprender se convierta en algo más productivo.
Dentro del análisis del aprendizaje se aborda el situar el aprendizaje, para favorecer el descubrimiento, por parte del estudiante, de su verdadero interés aprender. Considerar las zonas de desarrollo próximo del estudiante, implican un desafío a afrontar en la medida en que se sea capaz de situar el proceso enseñanza en la acción, si la acción moviliza conocimientos entonces no hay que dejar de lado la humanización que se debe dar a la educación para construir un mundo más acorde a lo que la sociedad necesita y no servir a intereses económicos o de particulares.
Es justo revalorar el papel de la escuela en el aspecto de humanizar para dar un nuevo sentido a la vida. Saber conocer y saber hacer, nos aporta el qué y el cómo, para saber convivir y saber ser, el docente el alumno y la sociedad ponen el extra.
El desarrollo de competencias atiende necesidades, es incluyente, cuando se aprende a trabajar en forma colaborativa, para educarse en tomar decisiones, lograr objetivos, propiciando un constante crecimiento del alumno y del docente.
“Aprender, debe ser útil para continuar la humanización” “Una educación ética e inteligente para servir, a la humanidad”
Me despido no sin antes agradecer su atención.
Reciban un fuerte abrazo
Margarita Valdez López.
1 comentario:
Hola Susi:
Es cierto que el aprendizaje es un proceso, que nunca termina, ya que a lo largo de nuestra vida estamos aprendiendo y adquiriendo siempre cosas nuevas, concimientos que asimilamos a los anteriores, en cuestion educativa, tenemos que evaluar el aprendizaje de nuestros alumnos, pero esto no se pude realiza, como tu lo mencionas, con un simple instrumento, como el cuestionario que das de ejemplo, ya que en este cuestionario no podria saber las habilidades que el alumno adquirió en base a su nuevo apendizaje, sus valores, etc.
Entonces como lo mencionas, es algo dificil de medir, y para lo cual se deben de emplear diferentes técnicas de evaluación.
Felicidades por tu trabajo, estamos en contacto.
Publicar un comentario