Pocas veces retrocedemos en el tiempo para analizar el porque de nuestro presente, esta es una oportunidad de narrar a todos ustedes cómo fue que me inicie en esta maravillosa aventura de la docencia.
La historia comienza cuando finalizo mi instrucción Secundaría y siendo miembro de una familia numerosa con 7 hermanos en edad escolar, en donde no tenía otra opción, el lo tomas o lo dejas, era la regla.
Me vi obligada a ganarme una beca en una Normal Rural tipo internado femenino, de esta manera la inversión económica en mi formación no era tan alta como la de mis hermanos, esto represento un importante desahogo para mis padres, que luchaban a brazo partido para que sus hijos tuvieran una preparación que les permitiera vivir con cierto decoro.
Cuando algunos parientes llegaron a preguntar a mis papas ¿Qué estudiaría Margarita? la respuesta fue, va a ser maestra, mas de uno de esos parientes contesto en tono despectivo, será ¡Pobresora!
Era entonces sin duda, un comentario doloroso para una adolescente llena de sueños e ilusiones por cumplir.
Ingrese a la Esc. Normal Lic. “Benito Juárez” ubicada en Panotla Tlax. Sin gustarme la carrera y con la firme convicción de que al terminar, buscaría algo mejor, no por ello descuide mi formación y obtuve buenas calificaciones.
A medida que me fui adentrando en la materia de pedagogía, psicología infantil, técnicas de aprendizaje, etc. Fui descubriendo que me gustaba, cuando tuve la oportunidad de hacer prácticas con los niños me dije. ¡No estoy en la profesión equivocada! Así es, como poco a poco, se ha ido acrecentando el gusto y el placer de enseñar y servir.
Digo servir porque cuando me otorgan mi plaza como Maestra de Educación Primaría, el diario vivir con los niños y padres de familia, me van forjando el compromiso de la docencia.
Esta primera experiencia lejos del cobijo de mis maestros y a mis 18 años, fue sin duda difícil, porque todo ese cúmulo de conocimientos adquiridos en la Normal, sentía que no me servían de mucho, al trabajar en una escuela bi docente en donde hacia el papel de directora y maestra de grupo en los grados primero, segundo y tercero.
¡Que les puedo decir, fue dificilísimo!
Cuanta razón tiene José M. Esteve al afirmar que se aprende a ser docente por ensayo y por error; porque durante mi formación había leído mucho había aprendido muchas cosas fui de las tres mejores alumnas de la generación, así es que cuando llegue al campo laboral, no tenía ninguna preocupación, pronto me dí cuenta que la teoría y la práctica son cosas que se llevan cierta distancia.
Poco a poco durante ese primer año de trabajo fui adoptando y desechando aprendizajes, es cierto la Normal me dio mucho, pero para mi no fue suficiente y ya convencida de lo que quería, busque algo más.
Al concluir el primer año de trabajo, siento la imperiosa necesidad de seguir estudiando, algo que me ayudara a cubrir mis necesidades intelectuales.
Para este momento ya había borrado ese deseo de cambiar de profesión y ganar más dinero.
Decidí reforzar mi formación e ingrese al Departamento de Ciencias de la Educación en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Al concluir obtuve el titulo de Lic. en Historia.
Me ayudo sin duda alguna esta preparación a consolidar mi identidad profesional, con un repertorio pedagógico de especialización.
En el artículo la concepción del profesor se habla de que se es mejor profesional si se lleva a la práctica, todo aquello que los investigadores y los teóricos precisen para que la didáctica cumpla con su función de ser una ciencia de aplicación.
Solicite cambio de estado de Tlaxcala a Hidalgo y aquí se me presenta la oportunidad de trabajar por las tardes en el Centro de Estudios Tecnológicos en Aguas Continentales 02. Impartiendo la materia de Historia de México, Estructura Socioeconómica de México y la materia de Introducción a las Ciencias Sociales. Fue aquí donde inicio dando traspiés con la aplicación de esas teorías psicopedagógicas, se que he recorrido un gran trecho, en el terreno educativo y a la fecha siento que me falta mucho por aprender y aplicar.
Ser docente en este nivel Medio Superior ha sido una gran experiencia ya que trabajar con adolescentes representa un reto para cualquier maestro.
Ganarse el respeto con conocimientos, responsabilidad, con humildad, brindándoles confianza, seguridad, amistad, comprensión y donde este siempre presente la tolerancia el trato humano.
Como dice M. Esteve, prestar un servicio sin humillar porque a través de ese servicio se transmite la ciencia y la cultura a las nuevas generaciones.
Coincido con este importante hombre cuando dice que hay que negociar los sistemas de trabajo y de evaluación, porque es una actividad que compromete al alumno y lo hace consciente de su aprendizaje.
Al concluir la Lic. y ya laborando en el Nivel Medio Superior se inicia en el país, el Proyecto Educativo llamado Carrera Magisterial del cual he sido participe durante estos últimos 15 años de mi vida, el participar en este largo proceso formativo, me ha ayudado a aprender de mis compañeros de trabajo, he adoptado propuestas de cómo trabajar ciertos temas, he ido poniendo en practica parte de los nuevos enfoques educativos.
Obtuve un beneficio intelectual importante y una mejora económica, no soy rica, pero de ninguna manera ¡Pobresora! en todos los sentidos de la palabra.
Ser maestra es lo mejor que me pudo pasar en la vida, es un trabajo muy gratificante, esta grata sensación la experimento en la escuela primaría, cuando al llegar mis pequeños alumnos corren todos los días a alcanzarme para saludarme y ayudarme con los materiales de trabajo, cuando al pasar los días me doy cuenta que están aprendiendo.
Lograr esa atmosfera mágica de la que se habla en el artículo La aventura de ser maestro es algo inigualable y creo que muchos de nosotros la hemos experimentado muchas veces, cuando logramos conjugar en una bella armonía que todos los que participamos obtengamos un aprendizaje que nos deja una sensación de placer y satisfacción.
Es igualmente bello en el Nivel Medio Superior, despertar el interés y en algunos, la pasión por aprender.
Es grato cuando encuentro a mis exalumnos en la calle, muchos de ellos profesionistas, a los que enseñe a leer y escribir, a otros que encamine por la vía de la superación, me saludan con gusto y emoción eso significa que deje una huella en sus vidas, por sus expresiones pudo decir que es cariño, el mismo que siento yo cuando estrechamos nuestra manos o nos fundimos en un fuerte y sincero abrazo.
Que orgullosa me siento cuando, los exalumnos o los padres de estos me platican sus experiencias de vida, que terminaron una carrera, que formaron una familia etc.
Es agradable sentir el cariño, la gratitud y la confianza de los padres, cuando te saludan con respeto, cuando confían a lo más preciado que tienen, sus hijos.
Podrá alguna otra profesión recibir tanto amor, no lo se, lo que si se, es que no me equivoque de carrera y estoy donde me gusta estar.
Si bien es cierto que he tenido logros es justo reconocer que a lo largo de mi vida profesional he cometido errores, involuntarios muchos de ellos pero al fin y al cabo son fallas que no deberían de existir.
Algunas de esas faltas se deben a pequeñas o grandes lagunas en el conocimiento de las estrategias de aprendizaje, métodos y técnicas adecuadas de evaluación etc.
Un alumno reprobado es alguien a quien no pude ayudar y esto encierra mucho de decepción. Manejo un índice muy bajo de reprobación, pero uno sólo de mis alumnos reprobados me deja esa sensación de frustración.
Otra insatisfacción es desconocer el manejo de las nuevas tecnologías de comunicación y utilizarlas para el quehacer educativo.
La evolución de la ciencia y la tecnología así como la de la sociedad me obligan a estar en el camino, del conocimiento.
Algunas profesiones como la de los doctores se comenta que siempre tienen que estar al día. No tengo la menor duda que la profesión de docente tiene el mismo o mayor compromiso. “Enseñar a los alumnos a enfrentarse con ellos Mismos”
Agradezco, a todos los que de una manera u de otra han contribuido para que yo sea útil a la sociedad y de camino sea ¡Feliz!
Adapte parte del contenido del artículo para complementar mi narración, ya que sin haberlo leído había considerado parte de él.
La historia comienza cuando finalizo mi instrucción Secundaría y siendo miembro de una familia numerosa con 7 hermanos en edad escolar, en donde no tenía otra opción, el lo tomas o lo dejas, era la regla.
Me vi obligada a ganarme una beca en una Normal Rural tipo internado femenino, de esta manera la inversión económica en mi formación no era tan alta como la de mis hermanos, esto represento un importante desahogo para mis padres, que luchaban a brazo partido para que sus hijos tuvieran una preparación que les permitiera vivir con cierto decoro.
Cuando algunos parientes llegaron a preguntar a mis papas ¿Qué estudiaría Margarita? la respuesta fue, va a ser maestra, mas de uno de esos parientes contesto en tono despectivo, será ¡Pobresora!
Era entonces sin duda, un comentario doloroso para una adolescente llena de sueños e ilusiones por cumplir.
Ingrese a la Esc. Normal Lic. “Benito Juárez” ubicada en Panotla Tlax. Sin gustarme la carrera y con la firme convicción de que al terminar, buscaría algo mejor, no por ello descuide mi formación y obtuve buenas calificaciones.
A medida que me fui adentrando en la materia de pedagogía, psicología infantil, técnicas de aprendizaje, etc. Fui descubriendo que me gustaba, cuando tuve la oportunidad de hacer prácticas con los niños me dije. ¡No estoy en la profesión equivocada! Así es, como poco a poco, se ha ido acrecentando el gusto y el placer de enseñar y servir.
Digo servir porque cuando me otorgan mi plaza como Maestra de Educación Primaría, el diario vivir con los niños y padres de familia, me van forjando el compromiso de la docencia.
Esta primera experiencia lejos del cobijo de mis maestros y a mis 18 años, fue sin duda difícil, porque todo ese cúmulo de conocimientos adquiridos en la Normal, sentía que no me servían de mucho, al trabajar en una escuela bi docente en donde hacia el papel de directora y maestra de grupo en los grados primero, segundo y tercero.
¡Que les puedo decir, fue dificilísimo!
Cuanta razón tiene José M. Esteve al afirmar que se aprende a ser docente por ensayo y por error; porque durante mi formación había leído mucho había aprendido muchas cosas fui de las tres mejores alumnas de la generación, así es que cuando llegue al campo laboral, no tenía ninguna preocupación, pronto me dí cuenta que la teoría y la práctica son cosas que se llevan cierta distancia.
Poco a poco durante ese primer año de trabajo fui adoptando y desechando aprendizajes, es cierto la Normal me dio mucho, pero para mi no fue suficiente y ya convencida de lo que quería, busque algo más.
Al concluir el primer año de trabajo, siento la imperiosa necesidad de seguir estudiando, algo que me ayudara a cubrir mis necesidades intelectuales.
Para este momento ya había borrado ese deseo de cambiar de profesión y ganar más dinero.
Decidí reforzar mi formación e ingrese al Departamento de Ciencias de la Educación en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Al concluir obtuve el titulo de Lic. en Historia.
Me ayudo sin duda alguna esta preparación a consolidar mi identidad profesional, con un repertorio pedagógico de especialización.
En el artículo la concepción del profesor se habla de que se es mejor profesional si se lleva a la práctica, todo aquello que los investigadores y los teóricos precisen para que la didáctica cumpla con su función de ser una ciencia de aplicación.
Solicite cambio de estado de Tlaxcala a Hidalgo y aquí se me presenta la oportunidad de trabajar por las tardes en el Centro de Estudios Tecnológicos en Aguas Continentales 02. Impartiendo la materia de Historia de México, Estructura Socioeconómica de México y la materia de Introducción a las Ciencias Sociales. Fue aquí donde inicio dando traspiés con la aplicación de esas teorías psicopedagógicas, se que he recorrido un gran trecho, en el terreno educativo y a la fecha siento que me falta mucho por aprender y aplicar.
Ser docente en este nivel Medio Superior ha sido una gran experiencia ya que trabajar con adolescentes representa un reto para cualquier maestro.
Ganarse el respeto con conocimientos, responsabilidad, con humildad, brindándoles confianza, seguridad, amistad, comprensión y donde este siempre presente la tolerancia el trato humano.
Como dice M. Esteve, prestar un servicio sin humillar porque a través de ese servicio se transmite la ciencia y la cultura a las nuevas generaciones.
Coincido con este importante hombre cuando dice que hay que negociar los sistemas de trabajo y de evaluación, porque es una actividad que compromete al alumno y lo hace consciente de su aprendizaje.
Al concluir la Lic. y ya laborando en el Nivel Medio Superior se inicia en el país, el Proyecto Educativo llamado Carrera Magisterial del cual he sido participe durante estos últimos 15 años de mi vida, el participar en este largo proceso formativo, me ha ayudado a aprender de mis compañeros de trabajo, he adoptado propuestas de cómo trabajar ciertos temas, he ido poniendo en practica parte de los nuevos enfoques educativos.
Obtuve un beneficio intelectual importante y una mejora económica, no soy rica, pero de ninguna manera ¡Pobresora! en todos los sentidos de la palabra.
Ser maestra es lo mejor que me pudo pasar en la vida, es un trabajo muy gratificante, esta grata sensación la experimento en la escuela primaría, cuando al llegar mis pequeños alumnos corren todos los días a alcanzarme para saludarme y ayudarme con los materiales de trabajo, cuando al pasar los días me doy cuenta que están aprendiendo.
Lograr esa atmosfera mágica de la que se habla en el artículo La aventura de ser maestro es algo inigualable y creo que muchos de nosotros la hemos experimentado muchas veces, cuando logramos conjugar en una bella armonía que todos los que participamos obtengamos un aprendizaje que nos deja una sensación de placer y satisfacción.
Es igualmente bello en el Nivel Medio Superior, despertar el interés y en algunos, la pasión por aprender.
Es grato cuando encuentro a mis exalumnos en la calle, muchos de ellos profesionistas, a los que enseñe a leer y escribir, a otros que encamine por la vía de la superación, me saludan con gusto y emoción eso significa que deje una huella en sus vidas, por sus expresiones pudo decir que es cariño, el mismo que siento yo cuando estrechamos nuestra manos o nos fundimos en un fuerte y sincero abrazo.
Que orgullosa me siento cuando, los exalumnos o los padres de estos me platican sus experiencias de vida, que terminaron una carrera, que formaron una familia etc.
Es agradable sentir el cariño, la gratitud y la confianza de los padres, cuando te saludan con respeto, cuando confían a lo más preciado que tienen, sus hijos.
Podrá alguna otra profesión recibir tanto amor, no lo se, lo que si se, es que no me equivoque de carrera y estoy donde me gusta estar.
Si bien es cierto que he tenido logros es justo reconocer que a lo largo de mi vida profesional he cometido errores, involuntarios muchos de ellos pero al fin y al cabo son fallas que no deberían de existir.
Algunas de esas faltas se deben a pequeñas o grandes lagunas en el conocimiento de las estrategias de aprendizaje, métodos y técnicas adecuadas de evaluación etc.
Un alumno reprobado es alguien a quien no pude ayudar y esto encierra mucho de decepción. Manejo un índice muy bajo de reprobación, pero uno sólo de mis alumnos reprobados me deja esa sensación de frustración.
Otra insatisfacción es desconocer el manejo de las nuevas tecnologías de comunicación y utilizarlas para el quehacer educativo.
La evolución de la ciencia y la tecnología así como la de la sociedad me obligan a estar en el camino, del conocimiento.
Algunas profesiones como la de los doctores se comenta que siempre tienen que estar al día. No tengo la menor duda que la profesión de docente tiene el mismo o mayor compromiso. “Enseñar a los alumnos a enfrentarse con ellos Mismos”
Agradezco, a todos los que de una manera u de otra han contribuido para que yo sea útil a la sociedad y de camino sea ¡Feliz!
Adapte parte del contenido del artículo para complementar mi narración, ya que sin haberlo leído había considerado parte de él.
1 comentario:
Saludos maestra Margarita.
La experiencia de ser profesor es agridulce, pero es más dulce cuando se obtienen los logros que usted ha conseguido y la excelencia como profesionista que ha alcanzado. Ciertamente hemos tenido que aprender por ensayo y error, pero al formarnos y actualizarnos para el desempeño de nuestra labor docente, necesariamente logramos una tranformación en la práctica que seguramente beneficiará anuestros alumnos. Le deseo el mayor de los éxitos y le saludo con afecto y reconocimiento.
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